VII Encuentro de Jovenes con el Arzobispo 2010

Arquidiócesis de Maracaibo

VII Encuentro de Jóvenes con el Arzobispo, 2010

 

Queridos Jóvenes, muchachos y muchachas, de nuestra Iglesia arquidiocesana: Jesús es nuestro ideal y por ese ideal salimos de nuestras casas, de nuestras comunidades, de nuestras parroquias para encontrarnos y sentirnos formando parte de un gran cuerpo: la Iglesia.

Todos somos Iglesia. El 13 de febrero nos reuniremos para decir a la Arquidiócesis de Maracaibo, a nuestra ciudad y a nuestro estado Zulia: “Joven: escucha, descubre y proclama la buena noticia de Jesús, el Resucitado”. Su Arzobispo conjuntamente con el Obispo auxiliar, queremos desde el inicio del año nuevo entregarles este mensaje e invitarles a leerlo, a meditarlo, a orarlo y a compartirlo en sus comunidades y grupos como parte de la preparación al VII Encuentro de los Jóvenes con el Arzobispo

Jesús no está muerto, está vivo y sigue propiciando vida en el mundo de hoy y en nuestra Venezuela actual. Dios no es un Dios de la muerte sino de la vida. Por esta razón, el próximo III Congreso Latinoamericano de Jóvenes, que se celebrará en Los Teques en el mes de septiembre de esta año 2010 tiene un lema muy sugestivo: “Caminemos con Jesús para dar vida a nuestros pueblos”.

Su juventud, queridos jóvenes, es el tiempo más hermoso para llenar la vida de los grandes ideales y valores que la humanidad ha cosechado en siglos de historia: el amor, la solidaridad, la felicidad, la paz, el respeto, la religión. Jesús, para nosotros, hombres y mujeres de fe, es la máxima expresión de los ideales más profundos a los que puede aspirar cualquier ser humano y nos enseñó con su propio testimonio que Dios es nuestro Padre, que nosotros somos hermanos y que el amor es el vínculo que nos hace ciudadanos de la tierra, en camino hacia la eternidad del cielo. Por eso les invito: “Jóvenes, caminemos con Jesús para dar vida a nuestros pueblos”.

Para ser impulsores de la vida necesitamos en primer lugar escuchar a quien nos habla. Jesús nos habla en el evangelio al corazón porque nadie ha hablado jamás como él, nadie ha dicho las cosas de Dios como él, nadie ha tenido más amor que él: hasta dar la vida.

La propuesta de Jesús sigue siendo tan actual, queridos jóvenes, que es necesario redescubrirlo, desempolvar el evangelio con el encuentro personal y comunitario con él. Encontrarlo en la vida diaria, en el estudio y en el trabajo, en el esparcimiento y la diversión, en la vida ciudadana. Pero, especialmente, en la oración, porque el que habla con Dios es el que está mejor capacitado para hablar con los hombres y mujeres. Quien dialoga con Dios está en la mejor condición para dialogar con el mundo, con la historia, con la cultura.

El documento de los obispos latinoamericanos en Aparecida reconoce en la juventud el “enorme potencial para el presente y el futuro de la Iglesia y de nuestros pueblos, como discípulos y misioneros del Señor Jesús” pues los jóvenes “son sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos de Cristo.” Y “están llamados a ser centinelas del mañana, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios” (Ap.443). Y, ante los desafíos, Aparecida propone las siguientes líneas de acción: “renovar, en estrecha unión con la familia, de manera eficaz y realista, la opción preferencial por los jóvenes, en continuidad con las Conferencias Generales anteriores, dando nuevo impulso a la Pastoral de Juventud en las comunidades eclesiales (diócesis, parroquias, movimientos, etc.)”.

Por eso, queridos jóvenes, puedo decirles, con todo el proyecto de pastoral juvenil latinoamericana y venezolana, de cara al III Congreso de la Juventud: “Jóvenes, escuchen, descubran y proclamen el evangelio de la vida con Jesús”. En Venezuela estamos viviendo muchos problemas que no debemos dejar de lado, como si no existieran: hay violencia, inseguridad, desempleo, pobreza e insalubridad. La solución no está en que otros se responsabilicen de esos problemas. Está en que los jóvenes se comprometan, animados por el ideal de la vida plasmado en Jesús. El compromiso es por la vida.

En Maracaibo estamos en un tiempo de renovación pastoral que pide un compromiso de todos, pero especialmente de ustedes, jóvenes. Una Iglesia sin jóvenes es una iglesia sin futuro. Una Iglesia que no es misionera es una iglesia muerta. El Proyecto de Renovación Pastoral nos invita a asumir todos los principios y líneas de acción del Concilio Plenario de Venezuela para que haya vida en nuestras parroquias y en nuestras comunidades. “La Iglesia siente que debe renovar su acción para acompañarles en las circunstancias concretas y cambiantes de la época en que viven: “…La pastoral juvenil ha de ocupar un puesto privilegiado entre las preocupaciones de los Pastores y de las comunidades” (CPV, Jesucristo, buena noticia para los jóvenes, 50).

Este año estamos recordando el décimo aniversario del fallecimiento de un gran pastor de esta grey marabina, Monseñor Domingo Roa Pérez. Los largos años de su pastoreo se hacen visibles en la presencia fructífera de sus obras en nuestra Arquidiócesis. Su testimonio nos instruye, nos conforta y anima a luchar cada día por hacer de esta Iglesia nuestra una realidad y un modelo más acorde con el evangelio.

También este año cerramos la celebración del llamado Año Sacerdotal. Jóvenes, no cierren su corazón al llamado de Jesús a seguir sus pasos. Jesús necesita manos que consagren, pies que acudan a las necesidades del prójimo, voz que proclame su Buena Noticia. No tengan miedo si sienten su voz que les llama al ministerio sacerdotal en la Iglesia.

Al recordar los 300 años de la iluminación de la tablita de nuestra Virgen del Rosario de Chiquinquirá, la Chinita, les invito a mirar el ejemplo de María en el Evangelio. Ella supo escuchar, descubrir y proclamar mejor que nadie el evangelio de su Hijo. Así nos la presentan los evangelios. Ella ha estado presente –y sigue presente- en el proceso evangelizador de nuestro pueblo zuliano. Que ella con su oración nos ayude a iluminar el corazón y el entendimiento para que seamos dóciles a las inspiraciones del Espíritu Santo y podamos ver con mayor claridad la voluntad del Padre sobre nuestra Iglesia. Y así nos pongamos todos a trabajar, niños, jóvenes y adultos en la construcción del Reino de Dios. Que Jesús reine en ustedes: “Que la paz de Cristo dirija sus corazones, esa paz a la que han sido llamados para formar un cuerpo…Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza”  (Col 3,15-16).

¡Los esperamos. Sean fieles a la cita! Que Dios los bendiga y Santa María de Chiquinquirá los proteja siempre.

 

+Ubaldo Santana Sequera                                       +C. Oswaldo Azuaje  Pérez

Arzobispo de Maracaibo                                      Obispo Auxiliar de Maracaibo

 

Enero de 2010

Acerca de secatmaracaibo

Arquidiócesis de Maracaibo
Esta entrada fue publicada en Arquidiocesana. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s