Homilia del lanzamiento de la Mision Continental,Mcbo

 HOMILIA DE LA MISA DEL LANZAMIENTO DE LA MISION CONTINENTAL EN LA ARQUDIOCESIS DE MARACAIBO

“USTEDES, SERAN MIS TESTIGOS” (Hech 1,8)

Excmo. Mons. Oswaldo Azuaje, Amados hermanos sacerdotes concelebrantes, diáconos permanentes, personas consagradas, miembros de movimientos y asociaciones laicales, candidatos al presbiterado,  al diaconado permanente y a distintos servicios pastorales, representantes de todas las zonas y parroquias de la  arquidiócesis, autoridades y representantes de instituciones oficiales y privadas,  amados niños y niñas de la Infancia Misionera,  Grey zuliana presente, televidente y radioescucha, que peregrina en esta iglesia del occidente lacustre  

 

EL ESPIRITU SANTO NOS IMPULSA A LA MISION.

El soplo del Espíritu en la V conferencia de Aparecida, impulsó a los participantes de esa Conferencia a recordar el mandato del Señor  a los apóstoles de “ir y hacer discípulos entre todos los pueblos” (Mt 28,20), y a asumirlo con audacia y decisión para llevar todas las Iglesias de América  por los caminos de la  misión. Este impulso misionero se puede desglosar en cuatro  consecuencias prácticas:

          Responder con decisión a esta hora de gracia;

          vivir este nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas;

          despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados

          salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir con ellos el don del encuentro con Cristo.

 

LA MISION ES LA MEDULA DE LA IGLESIA

 

A este nuevo llamado de Cristo a nuestras comunidades cristianas de América se les ha dado  el nombre de Misión Continental. El lanzamiento continental  tuvo lugar el 17 de agosto pasado en Quito, en la clausura del Tercer Congreso Americano Misionero. El  lanzamiento nacional se efectuó el pasado 14 de enero en la misa de clausura de la fiesta de la divina Pastora en Barquisimeto. Y hoy, amados hermanas y hermanos,  nos hemos congregado en esta catedral para efectuar el lanzamiento arquidiocesano.

 

¿Por qué una misión continental? La misión no es un añadido circunstancial con que se adorna a la Iglesia en ocasiones especiales. La misión de anunciar el evangelio y de formar discípulos pertenece a la naturaleza misma de la  Iglesia. La Iglesia no tiene otra razón de ser  que la de anunciar a Jesucristo, ofrecer al mundo su gracia salvadora e inyectar en todas las realidades humanas la vida abundante, el amor y la justicia que manan de su Evangelio (Cf.  Paulo VI, EN 14).

 

EXIGE CONVERSION Y RENOVACION PERMANENTE

 

Para cumplir con esta tarea, la Iglesia debe renovarse constantemente en el Señor y transformar todas sus estructuras en plataformas evangelizadoras. La Misión Continental debe producir en nosotros el mismo efecto que produjo en Pablo el encuentro con Jesucristo. A este aguerrido fariseo el Señor le cambió la ruta, le regaló una intensa experiencia de su muerte y resurrección. Valiéndose de otro cristiano llamado Ananías lo levantó, le abrió los ojos, y  lo transformó en un fogoso comunicador de su evangelio (Cf Hech 9,1-22). “Te mando a tus hermanos para que les abras los ojos y no caminen más en la  oscuridad sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de Satanás sino que sigan a Dios y para que crean en mi y reciban el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios” (Hech 26, 18). Con la Misión Continental,  el Señor Jesús sale a nuestro encuentro, se cruza en nuestros caminos,   nos abre los ojos, nos saca de nuestros letargos, nos pone en pie, nos hace miembros vivos de la Iglesia   y nos envía de nuestros templos para llevar su mensaje   más allá de los confines donde habitualmente nos movemos.

 

La misión exige conversión pastoral, tanto de las personas como de las mismas estructuras de la Iglesia, transformar las  estructuras caducas y adoptar las nuevas formas que exigen los cambios. “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial” (DA 365-370).  La Misión Continental será efectiva si con la fuerza del Espíritu Santo nos dejamos transformar en discípulos y misioneros de Jesucristo y aceptamos ser escogidos por El para  transmitir el vino nuevo del Reino en odres nuevos (Cf Mc 2,22) 

 

La misión en el continente ha de llevar todas nuestras iglesias  a construir la vida en  comunión, eje central de todo  proyecto pastoral. Ha de  poner de manifiesto la comunión con Dios, implorando el don del Espíritu Santo en la oración unánime, en torno a María, la madre de Jesús; la comunión con la Iglesia universal en torno al  Papa, sucesor de San Pedro; la comunión  entre las Conferencias Episcopales y entre las Iglesias particulares. “La realización de una misión continental debe darle dinamismo a los planes pastorales vigentes, renovando las estructuras que sean necesarias” Debe también contribuir a superar “la falta de unidad de criterios pastorales, la dispersión de esfuerzos, factores que impiden que se desarrolle proyectos pastorales más amplios y de largo alcance” (PARP/E).

 

LA MISION CONTINENTAL: PROYECTO DE TODOS Y PARA TODOS

 

En Venezuela La Misión Continental se realizará en cuatro etapas: Sensibilización, Formación de agentes, Misión Ambiental y Misión Territorial. Se quiere dar a entender con estas etapas progresivas que la Misión Continental no es un acto aislado y extraordinario que se agota en una celebración o en un evento único sino un Proyecto Evangelizador concebido en forma de proceso y con fases bien definidas.

 

La realización de la misión continental, requerirá la colaboración de las Conferencias Episcopales y de cada diócesis en particular. Esta acción misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos y de cualquier institución de la Iglesia. “Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera” (DA 365).

 

En  nuestra Arquidiócesis, hemos asumido la Misión Continental, el Concilio Plenario de Venezuela y el Año Paulino dentro del Proyecto Arquidiocesano de Renovación pastoral (PARP/E), como acontecimientos extraordinarios impregnados de gracia renovadora de la Pascua de Cristo que no podemos dejar pasar. Todos tienen  precisamente en común la aplicación  de metodologías eminentemente misioneras.

 

 

Nos encontramos en el tercer año de la fase previa. Hemos adoptado como lema,  “Ustedes Serán mis testigos”, frase con la que Jesucristo envió a sus apóstoles al mundo entero antes de subir al Padre. Pondremos nuestra mirada en   aquellos hombres y mujeres, testigos de Cristo Jesús, que siguieron los pasos de los primeros enviados y han sido evangelizadores de su época y de nuestra arquidiócesis. El Espíritu se vale de sus vidas y enseñanzas para    colocarnos en  estado de Misión.

 

 Reto de tanta magnitud exige agentes pastorales bien formados doctrinal, espiritual y pastoralmente, decididos a  asumir su responsabilidad de sembrar el evangelio de la  vida en  todos los ambientes de la sociedad, con fuerza y entusiasmo misionero.  Será menester también promover o consolidar las estructuras de participación requeridas para que todos los bautizados de nuestras parroquias tengan acceso a la propuesta evangelizadora, se sientan tomados en cuenta y vivan a fondo su cristianismo.

Esta red o tejido pastoral de comunión está conformada concretamente por  los equipos parroquiales de animación pastoral (EPAP), la sectorización de las parroquias, la conformación de una red de mensajeros, la elaboración y distribución de la carta a los cristianos y  la realización de algunas celebraciones multitudinarias para lo cual habrá que crear la Comisión de Pastoral de Multitudes en las tres instancias arquidiocesanas, zonales y parroquiales. Para alcanzar estos fines se crearán este año escuelas de formación en cada zona pastoral.   

 

Igualmente la misión propone un itinerario que hay que recorrer siguiendo criterios de simultaneidad, pasos metodológicos para llegar a la meta propuesta. Con este proceso pedagógico se logrará    que los bautizados pasen de sujetos evangelizados a agentes evangelizadores. Siguiendo las directrices de Jesús, los pobres deben llegar a ser los protagonistas de nuestros planes pastorales. Creemos en el potencial evangelizador de los pobres; por eso queremos partir desde la inmensa mayoría,  de los que no tienen, de los más alejados, de  los que no conocen y no se acercan a la Iglesia. Hay que ir  a donde están ellos están y no esperarlos en el templo (Cf. Criterios del PARP/E).

 

El año Paulino nos ofrece la oportunidad de convocar al pueblo de Dios a partir de la Palabra de Dios y de formar nuestros agentes de pastoral con de las Cartas del Apóstol de Cristo. Para facilitar este trabajo se ha elaborado una Guía Paulina, una herramienta pastoral apropiada para la animación, la formación y el crecimiento en espiritualidad comunitaria. 

La parroquia sigue siendo la unidad pastoral más adecuada para convocar el pueblo de Dios a la vida fraterna como familia de Dios. Sin embargo, hay que admitir que sola no llega a muchos ambientes en las megápolis. Frente a estos nuevos retos, los movimientos y nuevas comunidades se presentan como un don de Dios para nuestro tiempo, acogen a muchas personas alejadas y les ofrecen el kerygma para que puedan tener una experiencia de encuentro vital con Jesucristo y, recuperar así su identidad bautismal y su activa participación en la vida de la Iglesia. Invito a todos los movimientos y comunidades eclesiales a incorporarse con ímpetu en la Misión Continental y a asumir con decisión y alegría el Proyecto de Renovación que la implementa en nuestra Iglesia particular.

 

HACIA EL CUARTO CONGRESO MISIONERO AMERICANO

Un gran acontecimiento eclesial nos espera: el Cuarto Congreso Americano Misionero, anunciado en Quito, Ecuador, en la clausura del CAM 3 y que se llevará Dios mediante a cabo en esta ciudad de Maracaibo en el 2012. El CAM 4 no involucra solamente a Maracaibo sino a toda la Provincia eclesiástica y más allá de todas las diócesis y vicariatos de nuestro país a las  Obras Misonales Pontificias. Su preparación y realización   va a exigir de todos nosotros conjuntamente con las OMP un empeño a fondo y una entrega generosa. La  Misión Continental será la mejor plataforma para prepararnos a ser sus anfitriones de altura. Tenemos tres años por delante para formar los niños, jóvenes, adultos, familias y consagrados misioneros que necesitamos  y también y sobretodo para transformar el CAM 4  en un formidable cohete misionero que propulse a nuestras Iglesias a la misión ad intra, ad extra y ad gentes. 

¡Serán mis testigos en Maracaibo, en Venezuela, en América y hasta los confines del mundo! Uno de esos frutos es precisamente proyectar nuestras iglesias particulares más allá de nuestras propias fronteras y  lograr que cada una se abra generosamente a las necesidades pastorales de Venezuela, de América y del mundo. La colaboración entre las Iglesias, el intercambio, la hermandad, los proyectos y agentes compartidos, por medio de la pedagogía recíproca del  dar y del recibir, rejuvenecerán a nuestras Iglesias, comunidades, congregaciones y movimientos y nos permitirán  cumplir con el diezmo misionero, uno de los grandes compromisos asumidos en el Concilio Plenario.

El diezmo misionero es la traducción venezolana del solemne llamado del Documento de Puebla que después de treinta años mantiene toda su actualidad y su vigencia  "Finalmente, ha llegado para América Latina la hora de intensificar los servicios mutuos y de  proyectarse más allá de sus propias fronteras, <ad gentes>. Es verdad que nosotros mismos necesitamos misioneros. Pero debemos dar desde nuestra pobreza” (DP No 368).

Con este espíritu ardiendo ya  en nuestros corazones,  deseosos de que arda también en el  mundo ( Cf. Lc 12,49), siguiendo los pasos de nuestra Madre amada que nos precede como Guadalupe, Coromoto y la Chinita por los caminos de la evangelización, unidos en la  oración, en  la escucha de la  Palabra y en un hondo proceso de conversión pastoral, los envío a todos ustedes, mis queridos hijos e hijas, a la MISIÓN CONTINENTAL EN MARACAIBO conjuntamente con el tercer año de la Fase previa de nuestro proyecto de renovación pastoral. Que sea para la mayor gloria de Dios,  la construcción de una Iglesia casa, escuela y taller de comunión y solidaridad. Y la transformación de nuestro país en una patria más justa, fraterna y reconciliada

          AMERICA CON CRISTO: “ESCUCHA APRENDE Y ANUNCIA”

 

VENEZUELA: PUEBLO DE DIOS, ESCUCHA Y ANUNCIA EL EVANGELIO

 

Maracaibo en la fiesta de la Conversión de San Pablo 2009

 

               +Ubaldo R Santana Sequera

                  Arzobispo Metropolitano

Acerca de secatmaracaibo

Arquidiócesis de Maracaibo
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Una respuesta a Homilia del lanzamiento de la Mision Continental,Mcbo

  1. Angymar dijo:

    “¡AY DE MI SI NO EVANGELIZO!" …. (1 Cor 9, 16).

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